
El peor presidente de la historia de nuestra democracia, José Luis Rodríguez Majadero, ya tiene, por fin, fecha de caducidad. El 20 de noviembre de 2011 (20N, curiosa fecha, ¿no?) ZParo pasará a la historia como lo dicho, el peor presidente de la historia de la democracia en España. Quiera Dios que no dé paso a Pérez RuGALcaba, el Ministro Faisán, el portavoz del Gobierno que, allá por finales de los 80, decidió utilizar el terrorismo de Estado para combatir el terrorismo de la ETA. Pero eso es otra historia, motivo quizá de otro artículo. Ahora se trata de despedir a zETAp, el peor (¿lo he dicho ya?) presidente de la historia de la democracia en nuestro país. Despedimos a un señor que llegó al Gobierno a bordo de unos trenes que dejaron en el camino 191 muertos, tragedia aquella que, convenientemente manipulada (y, sería injusto no mencionarlo, muy mal gestionada por el Gobierno de entonces, el del señor Aznar), llevo en volandas a José Luis al Palacio de la Moncloa. Se puso entonces en marcha una maquinaria de ingeniería social que ha dejado a España en tal estado que, como dijo en su día don Alfonso Guerra, "no la conoce ni la madre que la parió". Preocupado de legalizar el "matrimonio" homosexual, facilitar aún más el aborto, dividir a los españoles de nuevo en dos bandos y resucitar los fantasmas de la guerra civil, impulsar la "educación" para la ciudadanía (instrumento perverso de manipulación de las inocentes mentes infantiles), crear leyes degradantes como la de la igualdad de género o la de muerte digna, dar alas a los terroristas de ETA y a su entorno, facilitándoles la llegada a las instituciones del País Vasco, el presidente ha dilapidado la fantástica herencia que el Gobierno Aznar le dejó, con las arcas llenas, un número decente de parados, la ETA contra las cuerdas y un alto prestigio internacional. Siete años después España roza los cinco millones de parados, somos el hazmerreír de Europa y del mundo entero, un país en el que nadie quiere invertir, un país en el que los terroristas se ríen de las víctimas, porque, lamentablemente, a día de hoy "van ganando", un país que está casi a la altura de Grecia, o, lo que es peor aún, de Venezuela y de Cuba (Chávez y Castro son los héroes de los progres que nos gobiernan, el ejemplo a seguir).
El presidente ZP ha dejado España en unas condiciones tales que el que tenga la responsabilidad de gobernar a partir del 21 de noviembre va a tener que emplearse muy, muy a fondo para solucionar tanto desaguisado. Gracias a Dios, las elecciones serán en noviembre, y no en marzo. Aun así, cuatro meses les quedan a los socialistas para poner aún más si cabe patas arriba a este país. Parece difícil, pero para estos señores nada es imposible (nada, en cuanto a hacer el mal se refiere, porque en cuanto a hacer un trabajo bien hecho, para eso han demostrado con creces ser unos auténticos inútiles). Dios nos coja confesados.